- Una sentencia del TSJM elevó en 15.000 euros la indemnización de una familia por el sufrimiento causado por los daños.
- Los procedimientos judiciales mantienen abierto el debate sobre las compensaciones a vecinos desalojados y la responsabilidad de la Administración.
Las consecuencias de las obras de la línea 7B de Metro en San Fernando de Henares continúan siendo objeto de procedimientos judiciales relacionados con las indemnizaciones a los vecinos afectados. Una sentencia dictada en mayo por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) reconoció una compensación adicional de 15.000 euros por daño moral a una familia que había perdido su vivienda. La resolución forma parte de los litigios derivados de los desperfectos estructurales, los desalojos y las demoliciones registrados durante años en diferentes zonas del municipio.
El tribunal tuvo en cuenta el sufrimiento psicológico y la incertidumbre experimentados por la familia durante el proceso que terminó con la pérdida de su hogar. La resolución examinó las consecuencias personales de los daños y el impacto que la situación había provocado en los afectados, más allá de la valoración material de la vivienda. Este reconocimiento judicial introduce una dimensión adicional en las reclamaciones, al considerar también los perjuicios emocionales relacionados con una situación prolongada de inseguridad residencial.
Según una información publicada el 23 de octubre por El País, la Comunidad de Madrid había perdido nueve procedimientos judiciales relacionados con estas reclamaciones, mientras otros 19 permanecían pendientes de sentencia y 27 se encontraban en tramitación. Estas cifras reflejan que las consecuencias de las obras siguen teniendo recorrido judicial años después de los primeros daños detectados. Los diferentes procedimientos se refieren a situaciones individuales que deben examinarse de acuerdo con sus circunstancias y con los conceptos indemnizatorios reclamados.
Los problemas de la línea 7B se remontan a la construcción y posterior funcionamiento de esta infraestructura, inaugurada en 2007. Las alteraciones del terreno y los daños aparecidos en diferentes inmuebles de San Fernando de Henares han obligado a desarrollar actuaciones de consolidación del subsuelo, desalojos preventivos y demoliciones. Las consecuencias también han afectado a locales comerciales y espacios públicos, generando un prolongado proceso de intervención administrativa, reclamaciones patrimoniales y seguimiento de las condiciones de seguridad de los edificios.
El Ayuntamiento de San Fernando de Henares ha reclamado en distintas ocasiones que la Comunidad de Madrid garantice soluciones habitacionales y compensaciones adecuadas a las familias perjudicadas. Por su parte, el Gobierno regional ha defendido las actuaciones de reparación, consolidación del terreno e indemnización desarrolladas durante los últimos años. Las discrepancias entre ambas administraciones y las asociaciones de afectados han estado especialmente relacionadas con los plazos, las condiciones de los realojos y la valoración de los daños sufridos.
El reconocimiento judicial del perjuicio moral adquiere relevancia porque algunas reclamaciones van más allá del valor económico de las viviendas destruidas o deterioradas. Para los afectados, las consecuencias incluyen también la pérdida del entorno residencial, los cambios forzosos de domicilio y la incertidumbre acumulada durante años. Los procedimientos pendientes deberán resolverse individualmente, mientras continúa el seguimiento de las actuaciones destinadas a reparar los daños y garantizar la seguridad en las zonas afectadas por la línea 7B.




