- La infraestructura ocupa 150.000 metros cuadrados y está preparada para operar con trenes de mercancías de 750 metros.
- Port Tarragona y AECOC han reunido a empresas del gran consumo para definir los servicios de la futura terminal.
La terminal intermodal de Guadalajara-Marchamalo avanza hacia su puesta en funcionamiento después de finalizar las obras de construcción, que han supuesto una inversión de 30 millones de euros. Port Tarragona prepara ahora la futura licitación para gestionar esta infraestructura logística, concebida para facilitar el transporte ferroviario de mercancías y reforzar las conexiones entre el puerto mediterráneo y el centro peninsular.
La nueva plataforma dispone de una superficie de 150.000 metros cuadrados y está preparada para recibir trenes de mercancías de hasta 750 metros de longitud. Estas características permitirán desarrollar operaciones logísticas vinculadas al ferrocarril, en una zona estratégica por su proximidad a Guadalajara, Madrid y los principales corredores de transporte de mercancías.
La Autoridad Portuaria de Tarragona y la Asociación Española de Codificación Comercial (AECOC) han organizado una jornada de trabajo con una decena de empresas del sector del gran consumo para conocer sus necesidades. El encuentro ha permitido analizar las condiciones que deberá ofrecer la terminal para responder a las demandas de fabricantes, distribuidores y operadores logísticos.
Durante la sesión, los participantes examinaron las capacidades de la infraestructura y las características de los servicios que podrían desarrollarse en sus instalaciones. Las aportaciones empresariales se utilizarán para preparar las bases del pliego de licitación que determinará las condiciones de gestión de la terminal intermodal.
Uno de los aspectos centrales del encuentro fue la apuesta por el transporte ferroviario como alternativa para reducir las emisiones asociadas al movimiento de mercancías. Las empresas participantes coincidieron en la importancia de disponer de conexiones fiables y frecuentes que permitan integrar el ferrocarril en sus cadenas habituales de suministro.
La intermodalidad permite combinar diferentes medios de transporte, especialmente el tren y la carretera, para desplazar mercancías entre centros de producción, plataformas logísticas, puertos y puntos de distribución. Su desarrollo resulta especialmente relevante para áreas industriales como el Corredor del Henares, donde se concentra una importante actividad empresarial relacionada con el almacenamiento y la distribución.
El presidente de Port Tarragona, Santiago J. Castellà, trasladó a los participantes el estado actual del proyecto y las características de la infraestructura construida en Marchamalo. La finalización de las obras abre una nueva etapa centrada en definir su modelo de explotación y los servicios que ofrecerá a las empresas.
La futura licitación constituye el siguiente paso administrativo para avanzar en la actividad de esta terminal ferroviaria, que aspira a reforzar el papel de Guadalajara y Marchamalo dentro de las conexiones logísticas entre el interior peninsular y los puertos del Mediterráneo.




