- El desarrollo de Gavà y Viladecans contempla 1.260 viviendas protegidas, frente a las aproximadamente 650 previstas en el proyecto alcalaíno.
- El sindicato reclama un plan industrial y pide que la transformación de los terrenos de Roca garantice empleo y alquileres asequibles.
Comisiones Obreras ha puesto el foco en las diferencias entre los dos grandes proyectos urbanísticos que Roca impulsa en España. Durante una rueda de prensa celebrada este viernes 16 de octubre en Alcalá de Henares, el sindicato ha cuestionado que el desarrollo previsto en la ciudad complutense contemple una proporción de vivienda protegida inferior a la del proyecto de Gavà y Viladecans, en Barcelona. La organización también reclama mayores garantías para conservar el empleo y la actividad industrial vinculados a la multinacional.
Los dos desarrollos comparten la intención de transformar antiguos espacios industriales en nuevos ámbitos urbanos, aunque presentan importantes diferencias. En Gavà y Viladecans, el planeamiento aprobado contempla 2.730 viviendas, de las cuales 1.260 tendrán protección pública. Además, aproximadamente la mitad de estas últimas se destinará al alquiler. El proyecto catalán reserva también una parte significativa de su superficie edificable a actividades económicas e incluye la modernización de las instalaciones industriales de Roca.
En Alcalá de Henares, por su parte, el desarrollo anunciado contempla entre 2.500 y 3.000 viviendas, alrededor de 650 de ellas protegidas, sobre los terrenos de la antigua fábrica que dejó de tener actividad industrial en 2022. El proyecto incluye más de 80.000 metros cuadrados de zonas verdes, nuevos equipamientos públicos, espacios comerciales y mejoras de movilidad. La Comunidad de Madrid ha reconocido recientemente la iniciativa con uno de sus Premios de Medio Ambiente.
Vicente García Castillo, secretario general de CCOO Henares, considera que las diferencias entre ambos modelos responden en buena medida a las decisiones adoptadas por las administraciones implicadas. El representante sindical ha criticado que el proyecto de Alcalá no incorpore, a su juicio, compromisos suficientes para garantizar el futuro laboral de las personas vinculadas a Roca ni una oferta de vivienda protegida que responda a las necesidades de la población.
La Federación de Industria de CCOO Madrid también ha intervenido en el debate. Su secretario general, Alfredo Villafranca Villanueva, ha defendido la posibilidad de compatibilizar la construcción de viviendas con el mantenimiento de la actividad económica. «Si Roca puede compatibilizar regeneración urbana, industria e innovación en Cataluña, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Alcalá tienen la responsabilidad de explorar todas las posibilidades para conseguirlo también aquí», ha señalado.
Villafranca ha recordado que el borrador del Plan Industrial de la Comunidad de Madrid 2026-2030 contempla medidas para modernizar el tejido productivo y promover nuevas inversiones. El responsable sindical considera que la transformación de los terrenos de Roca debería aprovechar esos instrumentos para mantener la actividad industrial y favorecer nuevas oportunidades de empleo en Alcalá, uno de los principales núcleos económicos del Corredor del Henares.
Desde CCOO Madrid, la secretaria de Políticas Sectoriales y Medioambiente, Esperanza Hernández Zaragoza, también ha cuestionado el modelo urbanístico planteado y su presentación como ecobarrio. La dirigente sindical considera necesario establecer compromisos ambientales concretos y reforzar la transparencia sobre el desarrollo. El sindicato insiste en que la construcción de nuevas viviendas debe acompañarse de medidas que favorezcan el acceso a precios asequibles y contribuyan a preservar el tejido productivo.
Las reivindicaciones de CCOO se concretan en una propuesta de al menos 1.500 viviendas protegidas para Roca City Alcalá, de las cuales 1.000 deberían destinarse al alquiler asequible. La organización también exige garantías para mantener todos los puestos de trabajo vinculados a la compañía. Con estas demandas, el sindicato solicita al Ayuntamiento de Alcalá y a la Comunidad de Madrid que negocien un modelo de transformación urbana que combine nuevas viviendas, protección pública y actividad económica.




