- La Policía llevaba cerca de dos semanas rastreando el vertedero ante la sospecha de que el cuerpo terminó entre los residuos.
- Los restos serán examinados por los forenses para avanzar en su identificación y esclarecer las circunstancias de la muerte.
La investigación por la desaparición de un vecino de 84 años de Torrejón de Ardoz ha dado un nuevo paso con la localización de restos humanos en el vertedero de Loeches. La Policía Nacional llevaba cerca de dos semanas trabajando en estas instalaciones ante la posibilidad de que el cuerpo hubiera sido arrojado previamente a un contenedor de basura. Los restos recuperados han quedado a disposición de los especialistas forenses para su examen.
El hombre, Roberto Fernández Magriñat, había desaparecido a comienzos de septiembre y padecía alzhéimer. Las pesquisas terminaron dirigiéndose hacia uno de sus hijos, de 51 años, que fue detenido por un presunto delito de homicidio y posteriormente enviado a prisión provisional. Los investigadores manejan como principal hipótesis que la muerte se produjo de forma violenta en la vivienda de Torrejón que ambos compartían y que posteriormente el cadáver fue retirado del domicilio.
La investigación policial había detectado restos biológicos en diferentes puntos de la vivienda pese a que esta había sido limpiada y algunas paredes habían sido pintadas. A partir de los indicios reunidos, los agentes reconstruyeron los posibles movimientos posteriores y centraron la búsqueda en el vertedero de Loeches, donde han participado también unidades caninas durante las labores desarrolladas en las últimas semanas.
El hallazgo no cierra la investigación. El Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Madrid, en colaboración con agentes de Torrejón de Ardoz, continúa trabajando para esclarecer las circunstancias de la muerte y los movimientos posteriores. El análisis forense de los restos recuperados será ahora una de las piezas relevantes para confirmar su identidad y avanzar en la reconstrucción de lo sucedido.




