- Los sistemas abastecidos desde el Sorbe consumieron 44,14 hectómetros cúbicos en 2025, por encima de su concesión de 43,97.
- Las previsiones sitúan las necesidades del Corredor y la Campiña en unos 50 hectómetros cúbicos anuales para 2030.
La solicitud del Canal de Isabel II para obtener una concesión de hasta 50 hectómetros cúbicos anuales del río Sorbe ha abierto un nuevo frente sobre el abastecimiento de agua del Corredor del Henares. Los últimos datos difundidos sobre el sistema muestran que las mancomunidades que ya dependen de este recurso superaron en 2024 y 2025 el volumen de su concesión actual, mientras sus previsiones elevan las necesidades hasta aproximadamente 50 hectómetros cúbicos anuales en 2030.
La concesión conjunta utilizada como referencia para la Mancomunidad de Aguas del Sorbe, Campiña Baja y La Muela asciende a 43,97 hectómetros cúbicos anuales. El consumo alcanzó 44,31 hectómetros cúbicos en 2024 y 44,14 en 2025, mientras que durante los primeros ocho meses de 2026 aumentó cerca de un 10% respecto al mismo periodo del año anterior. Estos sistemas abastecen a decenas de municipios de Guadalajara y también a Alcalá de Henares, además de atender áreas industriales del Corredor.
En este escenario, el Canal de Isabel II ha solicitado a la Confederación Hidrográfica del Tajo una concesión de hasta 50 hectómetros cúbicos anuales desde el Sorbe, con una captación máxima de 8.000 litros por segundo en el Pozo de los Ramos, en Tamajón. El expediente continúa en tramitación y Castilla-La Mancha prepara un informe técnico sobre la petición, que el Gobierno regional ha avanzado que será desfavorable mientras considere que no están cubiertas las necesidades presentes y futuras de Guadalajara.
Las derivaciones hacia Madrid desde el Pozo de los Ramos están suspendidas desde 2024 por falta de excedentes. Entre 1988 y 2023 habían alcanzado una media de 14,26 hectómetros cúbicos anuales, aunque durante la última década esa media se redujo a 4,75. Al mismo tiempo, la Mancomunidad de Aguas del Sorbe trabaja para ampliar su propia concesión y Castilla-La Mancha reclama incorporar la interconexión Sorbe-Bornova al próximo ciclo de planificación hidrológica para reforzar el abastecimiento del Corredor y de pequeños municipios del entorno.
El conflicto afecta directamente a la planificación futura del agua en Guadalajara, Azuqueca, Alcalá y buena parte del eje industrial y residencial del Henares. Las previsiones manejadas por la MAS sitúan la demanda del área abastecida en torno a los 50 hectómetros cúbicos anuales en 2030, precisamente el mismo volumen máximo solicitado ahora para Madrid. La resolución dependerá del procedimiento que tramita la Confederación Hidrográfica del Tajo y de los informes incorporados al expediente.




