- CCOO, UGT y USO intensifican durante octubre las movilizaciones tras 22 jornadas con interrupciones de dos horas por turno.
- La empresa ofrece cuatro días menos de jornada, garantiza el IPC y plantea incrementos salariales superiores a la inflación.
El conflicto por el nuevo convenio colectivo de Saint-Gobain Isover entra en una nueva fase en Azuqueca de Henares. Los paros de la plantilla pasan durante octubre de dos a tres horas por turno, tres días por semana, después de 22 jornadas de movilizaciones. La negociación continúa sin acuerdo mientras sindicatos y dirección mantienen posiciones diferentes sobre la reducción de jornada y las condiciones económicas.
CCOO, UGT y USO consideran imprescindible reducir el tiempo de trabajo y sostienen que la empresa no ha aportado argumentos suficientes para rechazar sus planteamientos. Las organizaciones han anunciado además que, si continúa el conflicto, las interrupciones pasarán a cuatro horas por turno durante noviembre. La negociación afecta a una planta industrial con alrededor de 325 trabajadores.
La dirección ha detallado ahora su propuesta y asegura que contempla cuatro días adicionales de reducción de jornada, la garantía del IPC e incrementos salariales por encima de la inflación durante los años de vigencia del convenio. Según los datos facilitados por la empresa, la jornada actual es de 1.696 horas anuales frente a las 1.744 del convenio sectorial y su propuesta elevaría a diez días anuales la diferencia respecto a esa referencia.
La compañía también sostiene que ha comprometido más de 40 millones de euros de inversión en la planta de Azuqueca y defiende que las mejoras deben compatibilizarse con la competitividad y la sostenibilidad de las instalaciones. Los sindicatos, por su parte, vinculan sus reivindicaciones a los resultados económicos de la compañía y consideran que existe margen para mejorar las condiciones de la plantilla.
El calendario mantiene abierto un conflicto laboral con impacto potencial sobre una de las principales instalaciones industriales de Azuqueca. Los sindicatos esperan que la intensificación de los paros incremente la presión negociadora durante octubre, mientras la dirección asegura que mantiene abierta la negociación y rechaza aceptar el planteamiento sindical en sus términos actuales.




