- La capital recibió más de 11,2 millones de visitantes durante 2025, con un incremento del 11% en el gasto turístico internacional.
- Los apartamentos de alta gama se presentan como una alternativa a los hoteles para quienes buscan privacidad y servicios personalizados.
Madrid cerró 2025 con cifras históricas para su industria turística. La capital recibió más de 11,2 millones de visitantes y alcanzó los 17.896 millones de euros de gasto turístico internacional, un 11% más que el año anterior. El crecimiento del gasto por visitante refleja la importancia que está adquiriendo el turismo de mayor valor económico, un segmento en el que conviven los hoteles de alta categoría y los apartamentos de lujo destinados a estancias temporales.
Según los datos difundidos por el Ayuntamiento de Madrid en febrero de 2026, los visitantes internacionales representaron el 59% del total y generaron el 66% de las pernoctaciones. Estados Unidos se mantuvo como principal mercado emisor extranjero, seguido de Italia, Francia, Reino Unido y México.
Este escenario ofrece oportunidades para diferentes modalidades de alojamiento. Entre ellas se encuentran los apartamentos de alta gama, orientados tanto a visitantes que buscan una estancia más independiente como a profesionales desplazados por motivos laborales. La oferta incluye viviendas equipadas en barrios como Salamanca, Chamberí o Justicia, donde la ubicación y los servicios constituyen algunos de los principales factores de diferenciación.
La especialización también alcanza a las empresas que gestionan estos inmuebles. Entre los operadores del sector figura Luxa Home, cuya propuesta de alquiler temporal puede consultarse en su página especializada —visita luxahome.com—. La compañía presenta una selección de apartamentos y servicios complementarios, entre ellos atención personalizada, traslados y experiencias privadas, sujetos a las condiciones de cada reserva.
El crecimiento turístico se produce, además, en un contexto de mayor regulación del alojamiento. En agosto de 2025 entró en vigor el Plan RESIDE del Ayuntamiento de Madrid, que introduce restricciones a la implantación de viviendas de uso turístico en edificios residenciales. Esta actividad debe distinguirse del alquiler de temporada por motivos laborales o personales, cuya regulación depende de la finalidad y las condiciones de cada contrato.
La evolución del mercado turístico madrileño estará condicionada tanto por la capacidad de atraer visitantes internacionales como por la adaptación de su oferta alojativa. El incremento del gasto registrado en 2025 confirma el peso económico del sector, aunque no permite determinar por sí solo qué modalidades de alojamiento están concentrando ese crecimiento.




