- El presidente de Castilla-La Mancha había advertido del desgaste que la política nacional podía trasladar a las autonómicas y municipales de 2027.
- Page consideró el viernes “enormemente arriesgado” mantener la legislatura si el Congreso rechazaba los dos decretos sobre vivienda.
Las elecciones generales del próximo 29 de noviembre dejarán finalmente la cita nacional separada de las autonómicas y municipales de mayo de 2027, un calendario que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, llevaba meses reclamando públicamente.
El dirigente socialista había mostrado su preocupación por que el desgaste de la política nacional terminara condicionando las próximas elecciones autonómicas. El pasado 30 de septiembre volvió a defender que las generales se celebrasen “cuanto antes” para evitar que la campaña de Castilla-La Mancha quedara marcada por debates ajenos a la región.
La posición de Page se endureció el viernes ante la posible caída de los dos decretos de vivienda. El presidente castellanomanchego aseguró entonces que sería “enormemente arriesgado” no convocar elecciones si unas medidas presentadas como urgentes no conseguían superar la votación del Congreso.
Los decretos terminaron siendo rechazados y Sánchez ha anunciado este lunes elecciones para el 29 de noviembre. La fecha deja alrededor de seis meses entre las generales y las autonómicas, permitiendo que la posterior campaña castellano-manchega se desarrolle, en principio, fuera de un proceso electoral nacional simultáneo.




