- La DGT prevé desactivar el sistema durante la segunda semana de septiembre para analizar los resultados del periodo experimental.
- Hasta entonces seguirá activándose en horas punta para autobuses, motos, vehículos autorizados y turismos con al menos dos ocupantes.
El nuevo Bus-VAO de la A-2 dejará de funcionar temporalmente una vez concluya durante los próximos días la fase de pruebas desarrollada desde principios de agosto. La Dirección General de Tráfico ha confirmado a SER Henares que el sistema quedará inoperativo durante la segunda semana de septiembre mientras se analizan los datos obtenidos, por lo que todavía no existe una fecha anunciada para su entrada en funcionamiento definitiva.
La DGT había establecido oficialmente que las pruebas se desarrollarían durante agosto y la primera semana de septiembre para comprobar los sistemas tecnológicos y estudiar el comportamiento real de la circulación. Durante este periodo, el carril izquierdo se convierte en Bus-VAO entre las 7:00 y las 9:00 horas en ambos sentidos y también entre las 15:00 y las 17:00 en sentido salida de Madrid, mientras permanece abierto al tráfico general fuera de esos intervalos.
Cuando el sistema está activado pueden utilizarlo los autobuses, las motocicletas, los vehículos autorizados y los turismos con dos o más ocupantes, independientemente de su distintivo ambiental. La infraestructura no dispone de una separación física respecto al resto de la A-2, sino que utiliza señalización variable, balizas luminosas y tecnología de control para modificar dinámicamente el uso del carril izquierdo dependiendo del horario.
La prueba tiene especial relevancia para Alcalá de Henares, Torrejón de Ardoz, Coslada, San Fernando de Henares y Mejorada del Campo. El Consorcio Regional de Transportes ha utilizado diez líneas interurbanas del corredor durante el ensayo, con servicios procedentes de estos municipios y expediciones exprés hacia Madrid destinadas a comprobar las ventajas que puede ofrecer el sistema para los viajeros del transporte público.
Durante la franja de mañana se programaron 107 expediciones hacia Madrid en las líneas participantes, de las que 40 funcionaron como servicios exprés utilizando el Bus-VAO. La actuación forma parte de un proyecto de gestión dinámica de la A-2 concebido para dar prioridad al transporte colectivo y a los vehículos de alta ocupación en uno de los principales accesos a la capital, sin construir una plataforma físicamente separada.
El final de las pruebas no supone por tanto la puesta en servicio automática del Bus-VAO. Tras su desactivación, las administraciones deberán evaluar el funcionamiento técnico, la evolución del tráfico y los resultados de las pruebas con autobuses antes de determinar cómo y cuándo se implantará definitivamente, por lo que los conductores deberán seguir atendiendo mientras tanto a la señalización variable de la A-2.




