- La investigación siguió a 267 menores mediante estudios del sueño y monitorización de la presión arterial durante 24 horas.
- Los casos graves mostraron una menor caída nocturna de la presión arterial, alteración difícil de detectar con mediciones aisladas.
La apnea obstructiva del sueño grave en niños se asocia con alteraciones en la forma en que desciende la presión arterial durante la noche, según un estudio multicéntrico publicado en Sleep Medicine con una importante participación de investigadores del Hospital Universitario de Guadalajara. El trabajo ha analizado a 267 menores mediante polisomnografías y monitorización ambulatoria de la presión arterial durante 24 horas.
La presión arterial suele disminuir mientras una persona duerme. Los investigadores analizaron precisamente esa caída nocturna para comprobar si la gravedad de la apnea podía modificar el patrón normal.
Los resultados muestran que los menores con apnea obstructiva grave presentaban, de forma independiente, una reducción menor de su presión arterial media durante el sueño. La asociación se mantuvo después de ajustar el análisis por otras variables consideradas por los autores.
El estudio detectó también una tendencia hacia una mayor frecuencia del denominado patrón «non-dipping», en el que la presión arterial no baja durante la noche tanto como sería esperable. Sin embargo, esa segunda asociación no alcanzó significación estadística, por lo que los investigadores consideran que debe estudiarse con muestras mayores.
La investigación incluyó niños con sospecha de apnea que fueron sometidos a una polisomnografía, la prueba que permite estudiar durante el sueño parámetros como la respiración, la oxigenación y los episodios de obstrucción de las vías respiratorias.
Entre los autores figuran especialistas de la Unidad del Sueño y Neumología del Hospital Universitario de Guadalajara junto a investigadores de la Universidad de Alcalá, CIBERES e IDISCAM, además de otros centros españoles e internacionales. Olga Mediano y María Castillo-García, dos de las primeras firmantes del trabajo, desarrollan su actividad en Guadalajara.
Los autores consideran que los resultados refuerzan la utilidad de la monitorización ambulatoria durante 24 horas para detectar alteraciones nocturnas que una medición aislada realizada en consulta puede no mostrar. El estudio es observacional, por lo que permite establecer asociaciones, pero no demostrar por sí solo que la apnea sea la causa directa de las alteraciones detectadas.




