- El ave participaba en un proyecto de reintroducción en Burgos y llevaba un dispositivo GPS que permitió seguir su recorrido.
- La Guardia Civil localizó indicios de disparos en un coto de caza de la Alcarria e identificó al presunto responsable.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Guadalajara ha investigado a un hombre de 46 años como presunto responsable de la muerte de un halcón peregrino, una especie protegida, en un coto de caza de la comarca de la Alcarria. El ejemplar formaba parte de un proyecto de reintroducción desarrollado en Burgos y había llegado hasta la provincia de Guadalajara durante sus desplazamientos. Las diligencias se han relacionado con un posible delito contra la flora y la fauna.
La investigación comenzó cuando el responsable del proyecto de reintroducción comunicó que uno de los halcones había dejado de transmitir su localización mediante el dispositivo GPS que llevaba instalado. Esta tecnología permitía seguir los movimientos del ave y comprobar su evolución tras haber sido incorporada al medio natural. La interrupción de la señal llevó a revisar su última ubicación conocida y a iniciar una búsqueda en la zona donde había quedado registrada.
El responsable del seguimiento consiguió localizar el cadáver del halcón en un coto de caza de la Alcarria, donde observó indicios compatibles con una muerte causada por disparos. Tras comunicar el hallazgo a los servicios de emergencia, se desplazaron al lugar agentes medioambientales, que recogieron el ejemplar y lo trasladaron al centro de fauna de Guadalajara. El objetivo era realizar una necropsia que permitiera determinar las causas del fallecimiento y aportar información a la investigación.
Los agentes del Seprona inspeccionaron posteriormente el entorno en el que había aparecido el animal y localizaron numerosas vainas de cartuchos que, por su aspecto, podrían haber sido disparados recientemente. Las diligencias practicadas permitieron identificar a un hombre de 46 años como presunto autor de los hechos. El resultado del examen del ave y los indicios recogidos en el terreno formaron parte de las actuaciones desarrolladas por la Guardia Civil para esclarecer lo ocurrido.
La muerte de un ejemplar de una especie protegida puede constituir un delito contra la fauna silvestre si concurren los requisitos establecidos en el artículo 334 del Código Penal. Esta norma contempla consecuencias penales para determinadas conductas relacionadas con la captura, destrucción o muerte de especies protegidas. La investigación abierta deberá determinar las circunstancias concretas del caso y las posibles responsabilidades del hombre identificado, sin que la condición de investigado suponga una declaración de culpabilidad.
El halcón peregrino es una rapaz presente en diferentes zonas de la península ibérica y objeto de actuaciones de seguimiento y conservación. Los programas de reintroducción utilizan en ocasiones dispositivos de localización para estudiar los desplazamientos, la supervivencia y la adaptación de los ejemplares liberados. En este caso, la información transmitida por el GPS resultó determinante para detectar la desaparición de la señal y orientar las actuaciones que desembocaron en la identificación del presunto responsable.




