- La Mancomunidad confirma parámetros normales y mantiene medidas preventivas para el suministro de más de 400.000 personas.
- Las lluvias intensas podrían arrastrar residuos hacia Beleña; la potabilizadora de Mohernando dispone de tratamiento con ozono.
El agua que reciben más de 400.000 vecinos del Corredor del Henares mantiene sus parámetros de calidad dentro de la normalidad, aunque la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) ha reforzado los controles preventivos ante las posibles consecuencias del incendio forestal de La Mierla. La preocupación se centra en el riesgo de que las precipitaciones arrastren cenizas, sedimentos y otros residuos hasta el embalse de Beleña, una de las principales infraestructuras de abastecimiento de la zona.
El vicepresidente de la Mancomunidad, Juan Carlos Martín, ha explicado este martes 13 de octubre que los análisis realizados durante las últimas semanas no han detectado alteraciones en la calidad del agua. Sin embargo, el organismo mantiene la vigilancia sobre la evolución meteorológica y las condiciones del embalse, especialmente ante la posibilidad de episodios de lluvias intensas. La situación no implica que exista actualmente contaminación del suministro ni que se hayan establecido restricciones para el consumo.
El riesgo está relacionado con los efectos que pueden producir las precipitaciones sobre los terrenos afectados por un incendio forestal. Cuando desaparece parte de la vegetación y quedan acumulados materiales procedentes de la combustión, las lluvias pueden favorecer el arrastre de cenizas, materia orgánica, sedimentos y determinados metales hacia los cauces. Si estos elementos alcanzaran el agua captada para el abastecimiento, podrían modificar su turbidez y obligar a ajustar los procesos de tratamiento.
La Estación de Tratamiento de Agua Potable de Mohernando dispone de diferentes sistemas para afrontar posibles cambios en las características del agua. Entre ellos se encuentra la preoxidación mediante ozono, una tecnología que permite actuar sobre determinados compuestos y facilita otras fases de la potabilización. La Mancomunidad también contempla ajustes en los procesos de coagulación, decantación, filtración y desinfección, que se aplicarían en función de los resultados de los análisis.
El organismo ya había advertido en julio de la necesidad de preparar medidas preventivas por las posibles consecuencias del incendio de La Mierla. En aquel momento anunció que estudiaba reforzar los tratamientos y aumentar la frecuencia de los controles analíticos si la evolución de las condiciones lo hacía necesario. La actualización de este martes confirma que la vigilancia se ha intensificado, aunque los resultados conocidos siguen siendo normales y no se ha comunicado ninguna incidencia sanitaria.
La situación tiene especial relevancia para Alcalá de Henares, Guadalajara y Azuqueca de Henares, tres de los principales municipios abastecidos por la Mancomunidad. Su red también presta servicio a localidades como Marchamalo, Cabanillas del Campo, Alovera, Yunquera de Henares, Fontanar y Villanueva de la Torre. La actividad de este sistema resulta fundamental tanto para el consumo doméstico como para numerosos establecimientos comerciales e instalaciones industriales del Corredor.
Por ahora, la Mancomunidad mantiene el seguimiento preventivo y asegura que dispone de procedimientos para adaptar el tratamiento si se detectaran cambios en la calidad del agua captada. La principal información para los consumidores es que los análisis continúan dentro de los parámetros habituales y que no se han anunciado restricciones de uso. Cualquier modificación relevante deberá comunicarse a través de los organismos responsables del abastecimiento y de las autoridades sanitarias.




