- La segunda fase de Villa Delta prevé dos nuevos hogares para 2027 y un edificio de talleres operativo en septiembre en el Centro San José.
- El proyecto busca mayor autonomía para 149 mujeres con discapacidad intelectual y plantea transformar la residencia en nueve hogares antes de 2030.
La segunda fase del proyecto Villa Delta, desarrollada en el Centro San José de la Fundación Astier, en la Avenida de Meco (Alcalá de Henares), fija la apertura de dos nuevos hogares en 2027 y la entrada en servicio del nuevo edificio de talleres el próximo septiembre. La iniciativa está orientada a fomentar una vida más autónoma y activa para las 149 mujeres con discapacidad intelectual que residen en el complejo.
Estos dos hogares se sumarán a los dos primeros, inaugurados hace dos años, dentro de un plan de transformación progresiva del centro. Según explicó la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, el objetivo previsto es convertir la actual residencia en un total de nueve hogares de aquí a 2030.
En la presentación participaron también la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila-Ponce de León, y la directora general de Atención a Personas con Discapacidad, Alejandra Serrano Fernández, en representación de la Comunidad de Madrid, junto a la primera teniente de alcaldesa y concejala de Salud y Servicios Sociales, Isabel Ruiz Maldonado, personal del centro, residentes y entidades colaboradoras.
Piquet sostuvo que la segunda fase “no solo va a cambiar la vida a las 149 mujeres a las que va dirigido, con la transformación de una residencia tradicional, como es este Centro San José, para convertirla en la sede de un total de 9 hogares, que es el objetivo previsto de aquí a 2030”. A su juicio, implicará “un gran salto adelante, tanto en calidad como en sensibilidad asistencial, en los servicios y en la atención a la comunidad de personas con discapacidad de Alcalá de Henares y de toda la Comunidad de Madrid”.
También defendió que “Villa Delta ya es un modelo de cómo debemos abordar y afrontar la inclusión del mundo de la diversidad funcional, de la manera más natural y normalizada, en nuestra rutina cotidiana y, en general, en nuestra vida en sociedad”. “Poder tener una vida autónoma, con intimidad e independencia, pero también con confianza y oportunidades, es lo que se ofrece aquí a estas 149 mujeres extraordinarias”, añadió.
















